Hace ya casi una semana que el temporal que obligó a cerrar los colegios en la ciudad ilicitana derribó una palmera frente al edificio Isla Tabarca de la UMH. A pesar de que el resto de desperfectos causados han sido ya restaurados, camino de Atzavares continúa tumbada una de las palmeras que decoraban la llegada al edificio. Debido a las escasas construcciones y a lo poco que se encuentra crecida la vegetación, cualquier inclemencia climática afecta en mayor medida a este enclave. Las reacciones ante este acontecimiento por parte de los estudiantes son de lógica preocupación por la posibilidad de que esto vuelva ocurrir. Además se preguntan por la razón de la no retirada de la palmera que causa un problema para el paso.
Con rachas de viento de hasta 110 km por hora, la provincia alicantina sufrió destrozos en mobiliario urbano y flota pesquera por lo que se decretó estado de emergencia (nivel naranja). Estos desperfectos del temporal fueron subsanados en los días posteriores, contribuyendo así a la recuperación de la ciudad de este incidente natural.
Se debería cuidar un poco más el aspecto de la universidad y al menos, retirar la palmera caída. Buena noticia :)
Un saludo!